Las personas necesitamos unos valores que guíen nuestro comportamiento, y que éste sea el adecuado para nuestra sociedad. Los niños y niñas reciben mucha información nueva día a día, y muchas veces no tienen la suficiente capacidad crítica para saber lo que está bien y lo que está mal. Por ello, una buena educación en valores hará que sepan distinguir e interpretar toda la información que reciben.
Los valores se interiorizan y acaban formando parte de la persona, y guían su forma de ser y de comportarse. Asimismo, para adquirir los valores hay que tener una vivencia afectiva de ellos.
Los beneficios que puede aportar el educar en valores a los niños pueden ser:
- Favorecemos una autoestima buena.
- Aprenderán a valorar lo realmente importante.
- Favorecen su crecimiento y desarrollo personal.
- Llegarán a ser más felices.
- Les llevará al éxito personal y a la consecución de objetivos.
- Contribuyen al desarrollo moral.
En mi opinión, creo que en este aspecto hay que educar a los niños lo máximo posible desde que son muy pequeños, puesto que una vez que crecen ya no es tan fácil inculcarles los buenos modales, las buenas conductas o los buenos hábitos. El colegio es un buen medio para que los profesores colaboren con los padres, y hagan que los niños aprendan valores transversalmente, de forma indirecta en casi todos los ámbitos (escolar, familiar, social, etc). Hay que establecer unas normas, para que aprendan a respetar, también hay que trabajar en grupo para colaborar, y hay que servir de ejemplo porque ellos son muy "moldeables" y siempre piensan que lo que haga su profesor o sus padres está bien.
Hay que formar buenos ciudadanos para el futuro, y el futuro son los niños. La educación en valores es la herramienta para crear esos buenos ciudadanos, utilicémosla.